Aumentan las inspecciones de trabajo, los inspectores y los órganos competentes.

El Consejo de Ministros ha aprobado el pasado 27 de marzo el anteproyecto de Ley de reforma de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, en la reforma de Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Esta Ley prevé un mayor control en la causalidad de los contratos laborales de carácter temporal, es decir la capacidad para poder controlarlos mejor. Por otra parte, también aumenta la capacidad de control para el trabajo ilegal de menores y la prevención de riesgos laborales.

Un número total de 964 inspectores y 836 subinspectores de trabajo serán los encargados de llevar a cabo las inspecciones de trabajo en las áreas descritas. Esta suma duplica la capacidad de actuación que se tenía hasta ahora para estos asuntos.

¿Qué se espera con esta reforma?

El objetivo perseguido con esta Ley es conseguir la transformación de contratos temporales en indefinidos, es el fin último que busca el Gobierno con esta reforma.

El anteproyecto reformará la Ley Ordenadora del Sistema de Inspección y evitar así las posibles infracciones e irregularidades que se cometen en las contrataciones. Como novedad se incluye en este anteproyecto un cambio en el sistema de inspecciones de trabajo, pasando de ser colaborativo, como hasta ahora, a compartido, es decir, los mismos criterios para todo el territorio nacional.

Por otra parte, este anteproyecto pretende dar más voz a los agentes sociales quienes muchas veces son los que pueden denunciar las irregularidades con mayor facilidad. Se prevé que los agentes sociales estén presentes en las inspecciones de trabajo.

Otra de las novedades en el control, y que ya se aprobó en otros términos en 2013, es que las empresas posean un registro con las horas totales trabajadas por sus empleados, un registro de la información que podrá ser solicitado por el inspector de trabajo para verificar si el empleado está desempeñando un trabajo a tiempo completo con un contrato a tiempo parcial.

En 2014 las inspecciones aumentaron en más de un 100% con respecto a 2013, llegando a una cifra de casi 15.000 inspecciones.

Novedad también los acuerdos de colaboración con las fuerzas seguridad e inspecciones de sanidad que podrán aportar información a los inspectores de trabajo si estos la solicitan y así lo creen necesario con el fin de esclarecer posibles fraudes.

¿Qué cambios sufrirán las inspecciones de trabajo y los organismos competentes?

Los cambios serán más administrativos que funcionales.

Según propone la reforma de inspecciones de trabajo que pasa a ser un organismo autónomo con representación en cada una de las comunidades autónomas. Contará con un Consejo Rector, formado por la Administración General del Estado y representantes de las comunidades autónomas. El consejo será el encargado de la aprobación de un plan integral de objetivos donde se incluirán las estrategias de inspección, el presupuesto general y los recursos humanos que se invertirán en el propio Plan.

Se crean además comisiones de operación en las comunidades autónomas, las cuales deberán crear y aprobar sus propios planes con carácter anual. Estos planes de las comunidades autónomas se incluirán en el Plan Integral.

Se crea una oficina nacional de lucha contra el fraude en las inspecciones de trabajo con representación, de nuevo, de las comunidades autónomas y que servirá de enlace con la plataforma europea contra el trabajo no declarado. Esta Oficina Nacional de Lucha Contra el Fraude será la encargada de las investigaciones de más peso y será apoyada con unidades de actuación especializada.

Los agentes sociales que estén presentes en las inspecciones de trabajo se constituirán bajo un Consejo General con funciones de información, audiencia y consulta y que estará a su vez coordinado por el Consejo Rector.

Por último resaltamos que la futura Ley contempla aumentar los recursos destinados a inspecciones de trabajo para la prevención de riesgos laborales y para luchar contra la siniestralidad laboral.