Un grave accidente laboral de un operario en Guipúzcoa condena al dueño de una empresa

El grave accidente laboral de un operario, ha condenado al único administrador de esta empresa dedicada a la hibernación, venta y reparación de embarcaciones.

La actividad que el operario realizaba en su puesto de trabajo, implicaba la presencia de elementos inflamables o que podían generar una atmósfera explosiva. Se produjo una explosión que provocó un incendio y dejó como herido grave al operario que se encontraba trabajando, con quemaduras de segundo y tercer grado en el 35% de su cuerpo.

Como resultado de la explosión  y quemaduras, el trabajador sufrió síndrome de estrés postraumático y hipoacusia neurosensorial bilateral entre otras muchas dolencias. El trabajador tardo más de un año en recuperarse de dichas dolencias y tuvo que permanecer 114 días hospitalizado. Las limitaciones que ahora padece le impiden el desarrollo de las actividades propias de su profesión.

La condena

Cinco años después de todo esto, el empresario ha sido condenado a 9 meses de prisión. Esto se debe a que no ha dotado a su empresa de una adecuada gestión preventiva y carece de plan de prevención de riesgos laborales.

En el escrito judicial se añadió lo siguiente: «El desconocimiento de  los riesgos supuso que los trabajadores no recibieran una formación acorde a los métodos de trabajo para evitar que se produjeran incendios o explosiones».

La sentencia, obliga al empresario a pagar 175.000 euros de indemnización por las lesiones causadas del accidente laboral de un operario por imprudencia grave más una multa como responsable de un delito contra los derechos de los trabajadores como alternativa a los nueve meses de prisión. El empresario, ha sido también inhabilitado durante un año en el desempeño de actividades profesionales que impliquen responsabilidades en materia de prevención de riesgos laborales.

Entérate de las posibles sanciones por estrés término que tratamos en este otro artículo.

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